Hemos de ver, en primer lugar, que se trata de un ataque ilegal, un acto unilateral de guerra realizado sin ninguna autorización del Consejo de Seguridad de la ONU. Por supuesto, no debemos engañarnos con respecto a la ley internacional ni la ONU y crearnos falsas esperanzas a su respecto. Pero es un hecho que el régimen de los EE. UU. ha actuado en contra de la ley internacional, que han cometido un crimen según su propia ley. A nosotros, aquí, en España, nos debe preocupar especialmente el que el gobierno de nuestro país haya apoyado abiertamente la comisión de un crimen, y además lo ha apoyado de forma material, puesto que el ataque ha sido realizado por barcos yanquis con base en Rota. A la vez, debemos dar la importancia debida al hecho de que nuestros gobiernos están defendiendo y armando a los terroristas que luego vienen aquí a dar atentados, por lo que cuando se realice la instrucción por esos atentados, los responsables políticos del país correspondiente deberían ser procesados por la justicia de su país.

Un segundo aspecto a tener en cuenta es la rapidez, la prisa que se ha dado el régimen yanqui para cometer este crimen, evitando así que se pueda realizar ninguna investigación para esclarecer los hechos. Y ello, pese a los antecedentes, a saber:

a) Garantizado por la ONU y por la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), Siria destruyó la totalidad de su armamento químico, el cual por otra parte tenía por misión servir de elemento disuasorio frente al armamento nuclear de la entidad sionista, y habiendo Siria establecido explícita y públicamente que nunca lo usaría con otros fines, en particular contra la población civil.

b) En los ataques químicos realizados con anterioridad desde que se inició la agresión contra Siria, las investigaciones realizadas han establecido que la responsabilidad era de los islamofascistas de una u otra bandera (mercenarios al servicio del régimen turco de Erdogan, al Qaeda, ISIS, “moderados”…) Recordemos que, recientemente, durante la liberación de Alepo, un grupo armado por los EE. UU. realizó ataques químicos contra el barrio kurdo de Alepo de Sheij Maqsud.

c) Tanto la liberación de la totalidad de la ciudad de Alepo llevó al descubrimiento de arsenales químicos y fábricas de armas químicas que estaban en manos de los islamofascistas. Lo mismo ha ocurrido en muchas otras circunstancias.

d) El ejército sirio no obtenía ninguna ventaja con este ataque, ni militar ni por supuesto político (en el que todo serían desventajas). Menos sentido tiene aún en la situación actual en la que los sirios parecen ser capaces de repeler rápidamente las ofensivas islamofascistas, a la vez que mantienen varias ofensivas abiertas en el país, todo ello, a la vez, al mismo tiempo. La capacidad combativa del Ejército Sirio parece haberse incrementado de forma muy notable, aunque quizás no se vea tan claro porque no estemos viendo todos los días victorias apabullantes como fue la liberación de los barrios de Alepo previamente conquistados por los islamofascistas.

De hecho, los indicios señalaban a que el ataque aéreo, realizado con armas convencionales, simplemente había afectado, en todo caso, a unos de esos muchos depósitos de armas químicas en manos de los islamofascistas.

En cuanto al ataque en sí, llama la atención el hecho que del gran número de misiles lanzados contra un solo objetivo, 59, solo 23 impactaron en el blanco. Sin duda que los yanquis conocen las limitaciones de su armamento y fue por eso por lo que lanzaron tan gran número de misiles. La tasa es tan baja que es de suponer que una buena parte de ellos serían derribados por las defensas antiaéreas; también se sabe que algunos cayeron contra objetivos civiles, y de hecho el régimen yanqui ha asesinado con este ataque a más civiles (9) que militares (5). Es llamativo que tan tremendo ataque haya causado tan pocos daños, como se puede apreciar en el siguiente vídeo:

En cuanto a las razones para cometer este nuevo crimen, considero que el régimen yanqui tenía fundamentalmente tres:

a) En primer lugar, apoyar a los grupos terroristas islamofascistas, elevar su moral, demostrarles que su jefe sigue a su lado. Y, por el contrario, desmoralizar a las fuerzas sirias. Tengamos en cuenta el especial momento que se vive en el campo de batalla, en que parece que los grupos islamofascistas son incapaces de lanzar ofensivas eficaces (fracasos de Daara, Latakia o norte de Hama), las cuales son rechazadas en pocos días por los sirios sin que haya ocurrido gra cosa, y a la vez los sirios tienen ofensivas activas en varios frentes (Palmira, campo oriental de Damasco, o el campo oriental de la región de Alepo). Esta situación parecía requerir urgentemente del régimen de EE. UU. una acción de auxilio contundente a sus mercenarios islamofascistas.

b) En el plano interno de EE. UU., Trump necesitaba romper ya con sus promesas electorales y pasar a hacer de forma eficaz la política imperialista a la que está obligado. Con este ataque, que bien puede pensarse que ha sido bastante ineficaz en lo militar, sin embargo ha sido muy eficaz en lo político, pues Trump ha cruzado el Rubicón y ya no está comprometido con su demagogia electoral y sus acusaciones propagandísticas contra su antecesor por hacer la misma política que él, pudiendo así realizar libremente su política.

c) Paralelamente a lo anterior, pero en el plano internacional, parece dejarse de lado la estrategia de tratar de separar a Rusia y China, las dos grandes potencias rivales de los EE. UU., por la vía de hacer una tímida aproximación hacia Rusia y cargar las tintas contra China. Era, desde luego, una estrategia muy poco realista y que no podía tener frutos a menos que los dirigentes del Kremlin fueran imbñeciles, lo que no es el caso. De ahí sus cortos vuelos. Es tan poco realista que es legítimo dudar si esa política no iba dirigida fundamentalmente al electorado estadounidense, que en una importante proporción no desea una confrontación con Rusia y además, está influida por la ideología antiterrorista que utilitariamente promovió anteriormente los EE. UU. y que ahora juega en su contra, habiéndole salido el tiro por la culata (hecho hábilmente utilizado por el Kremlin en su propaganda y otras acciones políticas dirigidas a los electorados occidentales, por cierto).

Si estos eran los fines, hemos de señalar en cuanto a los efectos que, por lo que respecta al primer fin será, por sí solo, si no hay más acciones importantes de apoyo a sus mercenarios en los diferentes ámbitos (diplomático, militar, etc.), su eficacia será temporal y de poca importancia, si es que o se ha disipado ya.

En cuanto al segundo fin, es un ejemplo más de cómo funciona la disonancia cognitiva y cómo es utilizada por la clase dominante capitalista para manipular a las masas: a partir de ahora, la gran masas de los partidarios de Trump, que lo votaron entre otras cosas por estar en contra del apoyo al islamofascismo y del ataque a Siria, pasarán a apoyarle incluso de forma fanática.

En cuanto al tercer fin, querría señalar que con esto fracasa por enésima vez la estrategia del Kremlin que ya he descrito en otras ocasiones. Por resumir, diré tanto en Ucrania como en Siria hemos visto desarrollarse algo así como un mismo guión: un país, que es de vital importancia para Rusia, es atacado por el imperialismo occidental. Rusia interviene para evitar que ese pueblo llegue a sucumbir ante la agresión. Sin embargo, tanto en Ucrania como en Siria, hemos visto que cuando ese pueblo parecía tener la victoria al alcance de la mano, Rusia obliga a detener la ofensiva. En concreto, con el caso de Siria, una vez que parecían desbaratados los planes de Occidente y este no sabía como reaccionar, y los terroristas sucumbían en todos los frentes, que parecían rotos y que ya solo era cuestión de tiempo, Rusia anunció a los pocos meses de iniciar su ayuda, que retiraba gran parte de su aviación, etc., lo que permitió a Occidente el recuperar su iniciativa y comenzar a intervenir de nuevo en Siria, de donde había quedado excluido por la presencia rusa, hasta el punto que uno de los esbirros de Occidente y más agresivos enemigos del pueblo sirio, el régimen de Erdogan ocupa una parte del territorio directamente. Con esto de evitar la victoria del pueblo atacado sobre el imperialismo occidental, Rusia se erige como árbitro de la situación, y trata de forzar a Occidente a que, en vez de sus planes agresivos contra Rusia y que esta quede sometida como un títere de Occidente, que la acepte como un igual en la mesa para repartir el mundo. Pues bien: el ataque del régimen yanqui contra Siria viene a significar que Occidente le dice a Rusia que ni de lejos, que la única opción es que Occidente se salga con la suya y que quede como dictador absoluto de lo que ocurre en el mundo.

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