Van acumulándose las noticias acerca de la política internacional de Trump y se confirma cada vez más claramente lo que vengo planteando desde un primer momento: la nueva estrategia del imperialismo yanqui pasa por separar a Rusia -principal potencia militar- de sus aliados (China, Irán, etc.) cediendo en alguna medida a la estrategia del Kremlin que, como vengo señalando, pasa por intervenir a favor de las víctimas del imperialismo occidental para establecerse como árbitro de la situación al impedir la victoria occidental, no por solidaridad hacia esos pueblos, sino para usarlos a modo de chantaje al imperialismo occidental: o se sienta Occidente con Rusia para repartir el mundo entre amigos y deja de acosarla, o Rusia hará morder el polvo a Occidente en sus aventurar imperialistas. Imperialismo puro, tanto lo de los rusos como, evidentemente, lo de los yanquis y la UE.

Por supuesto,  el objetivo yanqui final es aislar a Rusia, no para pasar el rato, sino para aplastar a Rusia en tanto que rival imperialista. Y es posible que los oligarcas rusos y Putin lo vean.

Por otro lado, la política de Trump también va tomando rumbo hacia nuevas guerras de agresión imperialista, en especial, tal y como se preveía, contra Irán, y apoyando aún más descaradamente ala entidad sionista.

Veamos la siguiente noticia:

El 3 de febrero EE.UU. anunció nuevas sanciones contra Irán con motivo de su programa de desarrollo de misiles balísticos.

Enlace a la noticia: Trump: “Irán es el Estado terrorista número uno” – RT

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